29 jun. 2017

Quéjate aquí





Mi recomendación es "abre un blog y quéjate de todo lo que te molesta, porque al día siguiente ocurren cosas mágicas".

Quejarse es sano. Es toca narices, pero descargas una cantidad de peso que al día siguiente estás feliz de la vida. Quejarse es un defensa, es una respuesta de adaptación al medio, ¡es una estrategia de supervivencia frente al estrés!

Ayer me quejaba de que tenía poco tiempo para mí desde que trabajo todo el día. Pues llego esta mañana y me dicen que  empezamos el horario de verano. No podía creerlo. No es la primera vez que me pasa: me molesta algo, lo escribo en el blog, y al día siguiente cambia.

De hecho, debo decir que es el trabajo que más me gusta de todos los que he hecho, porque es en el que me dejan "desplegar" más habilidades, y no me siento limitada y puedo ser creativa. Es el trabajo que estaba buscando. También lo tengo cerca de casa.

Mi nueva canción está quedando genial. No sé si es porque es mía, pero a mí me encanta. Es la más rápida, la más alegre y la más veraniega. Todavía tengo que acabar la letra, pero como las hago en inglés tampoco me como mucho la cabeza porque mi vocabulario es más limitado que en castellano: un poco de I want you, un poco de I love you, un I miss you por allí. Es broma. De todos modos, creo que el inglés es más directo para todo, y las palabras son más cortas y encajan mejor, musicalmente hablando.

Estoy feliz, que más puedo decir.

Me gusta una repartidora de Glovo. Ya me ha traído un par de veces una pizza. Y hoy nos hemos cruzado con las bicis y me ha dicho "hasta luego". Pero ha sido un "hasta luego" bastante especial con sonrisa incluida.

A ver si encuentro a una chica que me guste para sexo ardiente agostero y tórrido (julio lo dejo en blanco, porque me tengo que adaptar). Me voy a quejar hoy de que no encuentro a nadie que me motive.

¡Pero The Drums siguen gustándome mucho!


28 jun. 2017

Las cosas ordinarias


Solo llevo tres días trabajando, pero estoy agotada. No me gusta tener horarios fijos. Puede que, en general, no me guste trabajar. Me falta tiempo para sentir melancolía. Sin ella no puedo vivir. Así que aprovecho cualquier momento para emocionarme y ponerme un poco triste, lo justo como para que sea dulce y sedante, como esta canción de Bedroom. Por ejemplo, hoy he aprovechado el mediodía, mientras comía en unos jardines, para sentir silencio, calma y un poco de soledad. He pensado en qué debia de estar haciendo la perri sola, en casa, tal vez durmiendo, tal vez comiendo, tal vez tomando el sol en la terraza, tal vez mordiendo uno de sus juguetes. ¿Me imaginará ella de mí? 

Y ya vuelvo a valorar las cosas ordinarias: que mañana sea jueves, que anochezca tarde, que al levantar las persianas no haya nadie en la calle, que se acerque el fin de semana.

Ya tengo otra canción nueva. La grabaré durante el fin de semana.

La perri ha salido muy lista, valiente (no le dan miedo los petardos, no le da miedo la gente, no le dan miedo los perros grandes, no le dan miedo las tormentas, no le dan miedo las motos –sólo un poquito el viento), sociable, traviesa y cariñosa. Y está llevando muy bien lo de quedarse sola.

26 jun. 2017

videoclip


Mi hiperactiva creativa amiga Gemma hace videoclips editando secuencias y escenas de películas que le gustan e intentando narrar una nueva historia, y lo hace muy bien. ¡Pues el último videoclip de su canal en Youtube es el de mi canción "Again"! Sus recomendaciones musicales siempre han sido un referente para mí desde que nos conocimos hace ya más de diez años así que estar entre sus preferidos es una especie de orgullo.

Le dejé escuchar a mi padre mi bandcamp con las tres canciones y me mandó un whatssap preguntándome que cómo podía comprarlas. Me hizo mucha ilusión.





Inicio de etapa, o eso parece


Hoy he faltado a la cita conciertera semanal con mis amigas porque necesitaba reflexionar. He metido a la perri en la mochila de ir en bici y nos hemos ido a que nos diera el aire. He acabado reflexionando con una lata de cerveza frente al Parlament de Catalunya. Necesitaba estar a solas conmigo y también con la perri en ese lugar al que tanto hemos ido las dos durante estos meses de transición. Intuyo que inicio una nueva etapa, o eso es lo que parece, aunque tal vez todavía es pronto para saberlo. Finalmente, me han seleccionado.Y es lo que quería. Deseo concedido. Parece que ya voy a poder quejarme de los lunes y todo eso, y van a volver a gustarme los fines de semana y voy a volver a querer viajar para desconectar. 

Esta mañana llovía y he observado a las vecinas recoger la ropa tendida a toda prisa.

23 jun. 2017

Sin asunto



Me he dado cuenta de que beber a morro del grifo quita más la sed que beber agua mineral de un vaso. Sentir el agua como algo mágico.

Cuánto te echo de menos en junio. Más que en mayo. Junio es un mes de color verde, junio siempre fue de mis favoritos. Recuerdo cosas contigo en junio. Los niños salvajes aquellos y los petardos. También recuerdo cosas de antes, que no tienen nada que ver contigo. Recuerdo los finales de curso y poner notas a contrarreloj, los planes de las vacaciones, los viajes y las pagas dobles. La felicidad intensa. La brisa, el sol en la cara. Los paseos nocturnos y las promesas al otro lado del mundo. Eso, en otros veranos.

Qué pena que no te enamoraras de mí. Que no me comprendieras. Que no te gustaran mis cosas. Que no me valoraras.  Qué pena dejarte de importar. Qué pena  ya no reírme contigo. Qué pena ya no esperarte en el balcón. Qué pena ya no verte subir por las escaleras. Ya no funciona la cuerda de la puerta y ahora tengo que bajar a abrir siempre. Qué pena ya no alegrarme porque tengo un whatssap tuyo. Qué pena ya no despertarme contigo y pensar que me sonaba tu cara de antes de conocerte, y preguntarme, ¿de qué? ¿de qué? ¿de qué? Qué pena ya no desayunar contigo bacalao, salmón o aguacate. Qué pena que ya no me mandes música. Qué pena cuando me equivoco y llamo a la perri por tu nombre.

Ya lo he aceptado. Después de ocho meses... Me distingue la lentitud.

Estoy tratando de pensar en comidas que sólo me gusten un poco. 

La calabaza me gusta un poco. Pero está buena. Y es bonita. Naranja. Pocas cosas hay naranjas. Bueno, las naranjas. Las zanahorias. Las mandarinas. No se vale.

Mañana es la verbena de San Juan. Es posible que haya encontrado trabajo. Las entrevistas me han ido muy bien. Lo sabré mañana o el lunes, supongo, si he sido la seleccionada.

A mí me gusta cómo soy, no sé por qué no me seleccionan para más cosas, en general.

19 jun. 2017

La soledad zombie





Después del estreno de mi nueva canción tengo algo de bajón emocional. Menos mal que no soy famosa, porque probablemente estaría enganchada a las drogas ilegales y todo eso, y tiraría televisores por las ventanas en los días así –conociéndome, me aseguraría antes de que no pasara nadie por la calle, gilipollas pero responsable– de los hoteles acompañada de mi novia de turno, o de Kristen Stewart, que se enrolla con un montón. Como no soy famosa, sólo consumo con regularidad drogas legales y por la ventana tiro alguna que otra hoja seca de las plantas mientras la perri mueve la cola. 

Ayer fue un día algo nostálgico. Me apetecía estar sola y a mi aire. Vi en Filmin una película de zombies que me encantó: Melanie, the girl with all the gifts. Se estrenó en el Festival de Sitges del año pasado y desde entonces tenía ganas de verla. He dejado atrás mis obsesión por los zombies, que tuvo su pico en 2015, pero ayer me di un capricho. En aquella época buscaba alguna película que hablara de los sentimientos de los zombies, de sus emociones, de cómo es el tránsito de humano a zombie, de la soledad de ser una zombie. Me parecía un tema interesante. Lamentablemente, no está muy tratado, pero sí en Melanie, the girl with all the gifts que trata sobre  los niños nacidos de los zombies, o sea, la segunda generación, que resulta ser mitad humana mitad zombie. Es una película realista, los zombies no son gore, son reales. Son personas reales convertidas en zombie.  Tiene toques de Déjame entrar (una de mis pelis inquietantes preferidas). Sobre el tema de la soledad zombie encontré, en mi investigación allá por el 2015, Halley (increíblemente dura y hermosa) y una serie, In the Flesh. Hay otra película que también trata el tema de la transición de humano a zombie, Maggie, pero no la recomiendo demasiado, es floja.

Al atardecer di un paseo solitario con la perri y me encontré con esta maravillosa estampa de gasolinera y fábrica encantada, decadente y tapiada, al fondo. Poblenou sigue siendo el mejor lugar para resistir durante una supuesta epidemia zombie, sin lugar a dudas. Me encantaría escribir una novela sobre ello, pero no tengo paciencia. Tal vez escriba un cuento largo o una canción.

Me bajo al mar a nadar. Son las 8:34.






16 jun. 2017

Difuminada



Tras la euforia sonora (miedo me da releer la entrada anterior, me suena algo de un caballo) me he sentido todo el día fundida y triste, pero he tratado de disfrutar  de ese sentimiento tan particular escuchando a Devendra Banhart. Hoy me he sentido como esas fotos sin color de platos combinados en los bares. Difuminada. Y además, con este calor todo parece una travesía por el desierto. Pero he dado por terminadas dos canciones, aunque probablemente dentro de una semana las escucharé y querré modificar volúmenes y niveles y reverbs, y baterías y escucharé fallos. Hasta entonces, voy a relajarme. 

Por un lado, durante estas semanas he vuelto a grabar Special Friend, que era una canción antigua. En comparación con la versión anterior, esta está más trabajada y elaborada. Me gusta mucho cómo ha quedado. Tiene un toque un poco dream, y una guitarra bastante sesentera y fresca. 

Por otro lado, también he estado grabando una canción nueva de trinca que se llama Again. Es atmosférica, diría. Es una especie de susurro contenido que va subiendo de intensidad. Es una canción melancólica y que resume un poco una etapa de unos dos, tres meses, en los que estuve francamente mal. Pero me encanta poder crear algo bonito de todo ello. Esta canción ha tenido diez versiones distintas hasta dar con la definitiva.

Hoy no las voy a poner en el blog, todavía. Probablemente las publique durante el fin de semana o el lunes.

He bajado la basura y acabo de encontrarme con mi vecina de enfrente en el rellano. Es una chica muy agradable, tranquila. Es azafata de vuelo. No sé de dónde es, yo diría que es jordana, por sus rasgos. Lo cierto es que es muy guapa y exótica. Mis vecinos de abajo ya se han calmado, ya no ponen música ni hacen fiestas porque nos quejamos formalmente y toda aquel desbarajuste diario ha desaparecido. Ahora convivimos en paz y equilibrio.


15 jun. 2017

De insomnio feliz

He escuchado un pájaro. Los pájaros que cantan de madrugada, cuando todavía no ha salido el sol, me inquietan. Acabo de levantarme porque no puedo dormir.  Escribir me relaja. Soy muy afortunada porque estos caprichos nocturnos sólo me los puedo permitir viviendo sola. Cuando vives con alguien tienes que adaptarte, no puedes hacer ruido ni dar vueltas a las cinco de la mañana.

Supongo que el ser humano quiere hacer de esta experiencia (la vida) algo trascendental, pero hoy siento que somos una parte muy pequeña del universo y que el cosmos es maravilloso porque jamás acaba, o porque ha acabado hace mucho tiempo.

He empezado a pensarlo mientras bailaba, pinceladas, no era un pensamiento argumental, eso lo estoy haciendo ahora. Mientras bailaba y escuchaba todos esos sonidos salvajes, géisers irrumpiendo de la tierra, volcanes en erupción, ruidos industriales como óxido y criaturas eléctricas e invisibles que yo imaginaba. Tenía la mente muy excitada. Björk era como una aparición fantasmagórica en medio de una selva extraña. Bailar es tan liberador. La sesión ha empezado a subir de intensidad más o menos a las 22:00, que ha sido cuando he mirado el reloj y he pensado, oh, esto es maravilloso y no podía parar. Bailar es algo ancestral. Creo que nos conecta con nuestros antepasados primitivos. O tal vez con animales. Yo creo que he sido un caballo en algún momento. Puede que sea un caballo ahora mismo.

Me han llamado para otra entrevista de trabajo. 

Qué bien, ya tengo sueño. Mañana me reiré de lo que he escrito. Siento un poder inagotable y sutil. Hoy me gusta todo, incluso este fino velo de melancolía, como de seda, por todo lo que se va yendo lentamente, pero sigue brillando, como un anillo en el fondo de un lago. ¡Soy un caballo!

13 jun. 2017

De mal humor



Puede que se deba a que estoy durmiendo mal. Pocas horas. Puede que hoy esté harta de hacer entrevistas y de que no me cojan y de mirar Infojobs. Ya ni presto atención a lo que me apunto. Puede que esté harta de que me ofrezcan sueldos precarios (o a mí me lo parecen). De ahí mi fantasía de quemar todos mis títulos con un mechero naranja, en un descampado. Puede que sea porque estoy comiendo poca fruta. Puede que sea el calor. Puede que esté empezando a echar de menos el sexo, o a echar de menos tener intimidad con alguien, porque octubre empieza a quedar lejos, aunque, sinceramente, no es algo que me preocupe tanto como para hacer un problema de ello. Es solo que me apetece divertirme en ese sentido. Es solo que empiezo a sentirme un poco rara y hay una vocecita absurda dentro de mí que dice "nadie te va a gustar nunca más". O puede que eche de menos el amor, o algo similar, porque soy una sentimental. 

Lo que depende al 100% de mí es comer más fruta y dormir más. Esto sí puedo corregirlo.

Pero los días malos siempre tienen su compensación:

Hoy ha venido a visitarme una ex-alumna de español que hace un año se marchó de Barcelona, y hemos bebido un montón de cerveza mientras nos poníamos al día. Hemos estado recordando algunas anécdotas graciosas que surgían en clase, como confundir "hacer de cangrejo" con "hacer de canguro". Ese día me partía, me pareció muy gracioso imaginarme a un cangrejo cuidando niños. También hemos hablado de nuestras vidas durante este tiempo separadas y casualmente ambas hemos tenido unos meses de tristeza y apatía. Me encantan las personas que se sinceran y te dicen que están hechas mierda o lo han estado. Hay algo de autenticidad en los periodos turbios.

La perri ya camina por la acera. Hasta ahora solo quería caminar por tierra, arena o césped. Ahora ya es una perri que pisa el asfalto y me hace mucha ilusión pasearla al anochecer, entre los edificios y los semáforos, cuando las tiendas bajan las persianas.

Por fin he logrado mezclar satisfactoriamente mi última canción, que se va a titular "Again", probablemente. Estoy aprendiendo mucho grabando.  Sobre todo a reducirlo todo a lo simple, a lo que debe sonar y nada más, a no añadir nada que ensucie. Estoy bastante obsesionada, todo hay que decirlo, pero que algo me absorba es lo mejor que le puede pasar a mi cabeza. Y ya tengo otros dos temas a medias, me falta estructurarlos. Y creo que ya he decidido nombre para mi proyecto musical. Ayer comentaba con un amigo que la música es más agradecida que la escritura, creativamente hablando, es invisible y mágica.

Mañana voy a pegar patadas y puñetazos en el tatami, y por la noche voy a ver a Björk en la sesión inaugural del Sónar. Espero que sea una marcianada interesante. A ver si se me pasa la mala hostia que arrastro.


11 jun. 2017

Última noche en la Tierra

Puede que mi última noche en la tierra sea el 29 de noviembre cuando Cigarrettes After Sex toquen "K". 


Antes de morirme en el concierto me gustaría viajar en autocaravana. Ver amanecer en un lago. Subirme a la noria del Tibidabo al anochecer. Ir a un concierto en Seattle. Celebrar una fiesta de cumpleaños  y bailar Locomía en plan película de Sorrentino. Entender la tercera temporada de Twin Peaks. Componer muchas canciones. Juntar todas mis novelas escritas y sin acabar. Volver a nadar en mi playa preferida. Enamorarme y cenar en un japonés. Estar borracha y querer a todo el mundo. Escribir una carta. Evitar un robo a una anciana. Salvar a un gatito. Llamar al trabajo y decir "tengo anginas" y quedarme durmiendo. Encargar copias de mi vinilo y regalarlas. Reconciliarme con quien sea que esté enfadado/a conmigo. Estrenar unos zapatos. Cabalgar un caballo negro. Encender una chimenea. Probar la heroína escuchando a Lou Reed y sentirme like Jesus' son. Quemar todos mis títulos y curriculums con un mechero naranja. Desayunar churros con chocolate y nata. Dejar a la Perri suelta un domingo en la Ciutadella y que se coma todos los picnics.





Algunas cosas son bastante asumibles. Todas, diría yo.

9 jun. 2017

Lo invisible



He salido al balcón a regar las plantas. La calle tranquila, con las farolas encendidas y algún autobús nocturno. Me siento bien. Qué más puedo decir. Son sensaciones que vienen de dentro. Si he aprendido algo últimamente es a hacer las cosas a mi manera. La música me está ayudando tanto. Estoy insistente con el tema, pero es la pura verdad. El poder de las cosas invisibles.

7 jun. 2017

¡Ayudadme a encontrar nombre, por favor!



Todos grupo que se precie ha cambiado de nombre alguna vez, sobre todo al principio, así que yo no voy a ser menos. Por ejemplo, los Joy Division se llamaban Warsaw. Quiero cambiarle el nombre al mío porque Linda Benson ya no me convence. A ver si se os ocurre alguno que mole. Dejádmelo en los comentarios, por favor. Es que estoy falta de ideas. Puede ser en español y en inglés, o algo así. Y que sea corto, si puede ser. Estoy muy pidona. También muy feliz porque he contactado con una guitarrista, pero no sé todavía su estilo. Me he propuesto como objetivo del año formar un grupo. Lo voy a conseguir, aunque ahora veo que todo chicas es complicado, tal vez sea mixto.









6 jun. 2017

Menos es más

Un amigo ha venido a mi estudio casero a grabarle una canción de amor a una chica con la que sale. La ha compuesto él y se la va a regalar esta misma noche. Me encanta que las personas se quieran con canciones. En cierto modo, se lo debía, porque él me ayudó el año pasado a hacer exactamente eso mismo: a hacerle una canción a alguien. Mi amigo siempre me apoya en todo. En todo.

Cuando hemos acabado nos sentíamos super orgullosos de cómo sonaba. Yo he tocado la guitarra acústica y él la eléctrica, también ha puesto la voz principal y yo he hecho una segunda voz. Es gratificante crear algo de la nada, del silencio. Cuando la estábamos mezclando nos hemos dado cuenta de que una de las guitarras eléctricas ensuciaba. Y la hemos quitado, sólo la hemos conservado en dos compases. Menudo cambio. Le daba un toque muy especial. Como se suele decir, menos es más.

A mí nunca me han compuesto una canción, que yo sepa, pero sí me escribieron una libreta entera de poemas dedicados y hechos a medida para mí, como un traje. Los guardo bajo llave y envueltos en un pañuelo blanco. Eso cuando había una chica que me quería... ahora, como ya hace tiempo que no me quiere nadie, ya no me escriben ni poemas ni canciones ni me invitan a cenar ni se van de vacaciones conmigo ni nada. Ni fu ni fuck. (Esto es para dar un poco de pena y tal..., con humor) 

Luego me he tirado dos horas haciendo cambios a mi nueva canción, que me tiene loca, pero contenta. No sé cuando la daré por acabada.

Recupero en esta bonita madrugada, de luna radiante, una canción de Christina Rosenvinge, de cuando vivía en Nueva York y producía sus discos Lee Ranaldo de Sonic Youth. 

3 jun. 2017

Vida salvaje




La semana pasada quedé con una chica pero no sentí ni una pizca de atracción. Sin embargo, fue un rato de conversación agradable en una bonita plaza. Nada más. Hacía un par de meses que no tenía una cita. Me suelo decepcionar y lo voy arrinconando.

Los arrebatos nostálgicos los estoy canalizando con la música y la verdad es que me funciona.

Ya estoy mezclando la canción. Será la primera grabada con mi guitarra nueva. Mientras grababa una de las guitarras, tuve un montón de imágenes en mi cabeza, de recuerdos, de momentos, como en una película. Fue emocionante.

El último disco de The Drums es de desamor. Jonny Pierce tuvo una ruptura. Y además está solo, sin los otros del grupo, y ha compuesto y grabado todas las canciones él. Es como yo, su grupo es él solo. Para los directos sí tendrá banda y seguirá conservando el nombre de The Drums. En esta entrevista Pierce y Soko hablan de sus estados depresivos y de la creatividad.

Ahora voy a cocinar. Quiero hacer un arroz  con ingredientes improvisados. Calculo que comeré a las tantas, pero no importa. Mientras voy cocinando escucharé algunas de las historias del podcast Negra y Criminal, que me encantan. Vida salvaje.



2 jun. 2017

Celebraciones diarias



Hay un pájaro que canturrea fuera, pero todavía es de noche. Pasa algún autobús. Algún coche. Alguna moto. Finalmente, decidí no ir al Primavera Sound, no suponía una verdadera ilusión, y he invertido el precio de la entrada en un pedal de overdrive para la guitarra (un "Sweet Baby", el nombre me parece acertado) y en plantas nuevas. A las antiguas les cambié la tierra y ahora vuelven a ser felices y prósperas.

Ayer puse una guirnalda de banderines en la terraza, para que la perri y yo siempre estemos de celebración. Tengo un subidón de amor por la perri exagerado. Nos adoramos. Verdadera adoración. Es un alma tan pura, es un alma tan inocente, tan transparente.

Mi cerebro ya está adaptado a la realidad y me han dado "de alta" de todas mis terapias, hasta el próximo desajuste. La bici tenía la rueda de delante des... (ahora no recuerdo la palabra, luego me saldrá). Mi mecánico de confianza me ha dicho que debería cambiar las llantas, que no es algo urgente, que todavía pueden aguantar, pero que sería bueno para ella, (para la bici). Ahora me alegra mucho no haberla vendido en el momento en el que me recordaba tanto a quien yo sé. Es una bonita cicatriz. Me ayudó mucho la teoría de los jarrones japoneses, la técnica que destaca con oro el lugar en el que se ha fragmentado la pieza.

Descentrada. La rueda estaba descentrada. Y rozaba el freno. Y claro, hacía ruido y además se frenaba. Y si mirabas mientras daba vueltas parecía que se iba a salir. O sea, más o menos como me pasa a mí de vez en cuando.

Lo de no tener trabajo ha dejado de preocuparme, relativamente. Hago entrevistas pero no me escogen. O directamente no me llaman. He decidido confiar en la vida y el porvenir. Si es que al final, por mucho que me oponga, no voy a sacar nada distinto.

El otro día me emocionó mucho que Joan As Police Woman pusiera en su Instagram una foto con Jeff Buckley y dijera algo así como que el amor no desaparece, que es como el calor de una tarta que se va enfriando. Bravo. Yo estoy bien sola, ahora; sin embargo, echo de menos abrazar por las noches, esa sensación de "qué bien se está". Pero ayer llegué a casa y pensé "qué bien estoy sola". Dentro de una semana, ya veremos que pienso, soy tan chaquetera, a veces. Me encanta chaquetear. Ayer estuve recordando a j., y aquel sol que nos cegaba en el tranvía y aquella sensación de inmortalidad. Y aquellos desayunos en nuestro mini-apartamento y aquel autobús por carreteras que yo desconocía absolutamente, carreteras en el fin del mundo. Y aquel día que nos quedamos encerradas en una casa que no era nuestra y se puso a bailar. Me gustan las personas que hacen cosas que yo, en principio, no haría. Por eso me gustaba Stranger Beast, supongo. Cuando pasó entre los barrotes del parque y mi cara era de ¿qué está haciendo? Ay, por suerte no tendré nietos y no podré rayarlos con mis recuerdos amorosos. 






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