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El orden

El lunes por la tarde vi unos solitarios 10 euros en la acera, mientras pasaba la gente alrededor, sin verlo, y el billete se iba balanceando. Lo cogí. Lo solté. Y lo volví a coger porque recordé que no llevaba suelto.

Por la noche, mientras estaba cenando, la perri empezó a sacar espuma por la boca y por la nariz. 

Se tumbó en el suelo y apenas se movía. 

No dejaba de quejarse mientras sacaba espuma. Aullidos diminutos.

Busqué en google veterinario 24 horas. Llamé a un taxi. La cogí en brazos. Salí corriendo a la calle. Me desesperé. Pregunté. No veía la clínica. Se le estaba poniendo la lengua azul. Detrás de aquellas palmeras, me dijo una señora. Me abrieron la puerta, se la llevaron. 

Me quedé sola esperando en una silla y pensé en que, en mi lista de prioridades, ella era la primera. En que la quería mucho. En que Croqueta era mi compañera. En que era muy pequeña. En que habíamos pasado juntas muchas cosas en diez meses, la perri y yo saliendo del mundo y volviendo a él.  En que era mi ser preferido de la Tierra. 

La vi salir en brazos de la veterinaria, moviendo la cola y mirándome como si ella hubiera pensado, también, todas esas cosas de mí.

Solo fue un susto. Un corte de digestión por el calor, probablemente. Había corrido mucho en el parque jugando con un galgo y un bulldog.

Hoy ya está bien. Recuperada.

Mi madre se ha quedado con ella todo el día mientras me he ido al trabajo. Me ha dicho que cuando freno la bici delante de casa, ya se pone detrás de la puerta. Eso yo no lo sabía. Me reconoce. Me oye. Me ve. Me espera. 

Tal vez debería haber dejado el billete en el suelo. Quién sabe qué actos afectan al orden de las cosas, como cuando cambias capas y las haces visibles o invisibles y todo cambia. 

Estoy feliz con Croqueta, mi perri de aventuras por la tarde, mi perri guía.

Comentarios

  1. Uf, qué susto! Me alegro de que no haya sido nada. Sois dos seres entrañables! Ahora a vigilar que no se pase de juerga con sus amigos galgo y bulldog! Me gusta mucho las teorías sobre cómo nuestros actos determinan o no el orden de las cosas. Muy buena reflexión! Besos Vaggio!

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  2. ¡Ostrás, Paola! ¡Qué momento más angustioso! Me alegro muchísimo de que ya haya pasado todo y de que Croqueta se encuentre bien. Es horrible no saber qué les pasa a los animales cuando sufren; ojalá inventaran pronto un medio de comunicación con ellos para que puedan transmitirnos sus sensaciones y poder atenderles de la mejor manera posible. Pienso en esto con frecuencia porque mis gatos me resultan muy desconcertantes en este sentido y deseo fervientemente saber si están bien o no. Muchos besos para ti y para la perri.

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  3. Si te esfuerzas lo suficiente cualquier cosa acaba siendo una señal, es un mecanismo de defensa para entender un universo que, me temo, no tiene explicación alguna.

    Me alegro mucho que todo fuese un susto, cada mañana dejo un gato mirando por la ventana y sé que un día ya no estará.. y, bueno, son esas cosas en las que no debemos pensar, ¿no?

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